Capitulo 1
Patt era la chica frágil, todo le afectaba y las lágrimas resbalan por sus mejillas cada noche.
Soñaba con calzarse unos tacones y comerse el mundo, pero el mundo se la comía a ella.
Estaba acostumbrada, llevaba años sin amigas, hundida, su vida no tenia color, ni luz y se pasaba las noches llorando y soñando con alguien especial a quien abrirle su corazón.
Alguien que la quisiera por lo que era y no por lo que los demás querían que fuera, se despertaba de su sueño y la almohada estaba llena de lágrimas, se levantaba de la cama, se miraba al espejo y se decía, venga pequeña, un día menos de sufrimiento.
Patt nunca sonreía, siempre estaba en su mundo y la música era lo único que le daba esperanzas de vivir, de pequeña sus notas eran brillantes, siempre era de las primeras de la clase. Pero desde que empezó el Bulling, todo cayó en picado ya no tenia ganas de hacer nada y menos de estudiar cosas que no le iban a servir de nada, los únicos libros que quería ver eran los que le abrían un mundo imaginario y se creía la protagonista de todas las novelas, su vía de escape, su mundo imaginario.
Muchas veces pensaba escribir un diario, pero para que? Su vida era una mierda, un desastre tras otro, nuevas decepciones, desilusiones, sin color, sin luz, sin amigas, sin amor.
Patt se preguntaba día tras día que era el amor, nunca había estado enamorada nadie la quería, ¿Qué es el amor? Toda la gente lo vive alguna vez en la vida y de maneras diferentes y nunca puedes describirlo con exactitud hasta que lo vives, así que no le quedaba mas remedio que aguantarse y vivir el amor en sus sueños, su chico perfecto aparecía cada noche y le susurraba ''Te Quiero, Pequeña'' pero todo eran sueños, deseos, esperanzas.
Patt quería ser una princesa, y de cierta forma lo era, pero era una princesa con tacones de cristal, frágil, silenciosa, delicada y preciosa pero ella no lo sabia, es más, le daba igual, por muy guapa que se pusiera y muy altos que fueran sus tacones ella seguía estando bajo tierra y su autoestima estaba por los suelos y prefería estar ahí, que levantarse y luchar, no tenia razones para hacerlo, no le motivaba nada en la vida y sus compañeros ya le habían quitado todas sus ilusiones, en su familia no podía apoyarse, ni la entendían ni la ayudaban, estaba SOLA.
Patt era la chica frágil, todo le afectaba y las lágrimas resbalan por sus mejillas cada noche.
Soñaba con calzarse unos tacones y comerse el mundo, pero el mundo se la comía a ella.
Estaba acostumbrada, llevaba años sin amigas, hundida, su vida no tenia color, ni luz y se pasaba las noches llorando y soñando con alguien especial a quien abrirle su corazón.
Alguien que la quisiera por lo que era y no por lo que los demás querían que fuera, se despertaba de su sueño y la almohada estaba llena de lágrimas, se levantaba de la cama, se miraba al espejo y se decía, venga pequeña, un día menos de sufrimiento.
Patt nunca sonreía, siempre estaba en su mundo y la música era lo único que le daba esperanzas de vivir, de pequeña sus notas eran brillantes, siempre era de las primeras de la clase. Pero desde que empezó el Bulling, todo cayó en picado ya no tenia ganas de hacer nada y menos de estudiar cosas que no le iban a servir de nada, los únicos libros que quería ver eran los que le abrían un mundo imaginario y se creía la protagonista de todas las novelas, su vía de escape, su mundo imaginario.
Muchas veces pensaba escribir un diario, pero para que? Su vida era una mierda, un desastre tras otro, nuevas decepciones, desilusiones, sin color, sin luz, sin amigas, sin amor.
Patt se preguntaba día tras día que era el amor, nunca había estado enamorada nadie la quería, ¿Qué es el amor? Toda la gente lo vive alguna vez en la vida y de maneras diferentes y nunca puedes describirlo con exactitud hasta que lo vives, así que no le quedaba mas remedio que aguantarse y vivir el amor en sus sueños, su chico perfecto aparecía cada noche y le susurraba ''Te Quiero, Pequeña'' pero todo eran sueños, deseos, esperanzas.
Patt quería ser una princesa, y de cierta forma lo era, pero era una princesa con tacones de cristal, frágil, silenciosa, delicada y preciosa pero ella no lo sabia, es más, le daba igual, por muy guapa que se pusiera y muy altos que fueran sus tacones ella seguía estando bajo tierra y su autoestima estaba por los suelos y prefería estar ahí, que levantarse y luchar, no tenia razones para hacerlo, no le motivaba nada en la vida y sus compañeros ya le habían quitado todas sus ilusiones, en su familia no podía apoyarse, ni la entendían ni la ayudaban, estaba SOLA.
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